CLASIFICACIÓN DE CONFLICTOS SEGÚN ACTORES

CLASIFICACIÓN DE CONFLICTOS SEGÚN ACTORES

Lilian Arellano Rodríguez

Los conflictos humanos se caracterizan  por una trama de emociones, sentimientos, intereses, violencia, pensamientos, esperanzas, desesperación, depresión, miedos, optimismo, pereza, perversión, celos,  pasión, frustraciones, traiciones, intolerancias, arbitrariedades, racismo, terrorismo, guerra, menosprecio, aislamiento, baja autoestima, prepotencias, inocencia, incomprensión, evasiones, alcoholismo y todo tipo de adicciones, timidez, sobrestimación, desconfianza, privaciones, excesos, ansiedades, irresponsabilidad,  envidias, angustia, dolor, enfermedad, consumismo, avaricia,  mezquindad, vanidades, pobreza, ,  y mucho más...  

Todo un enjambre de pensamientos, creencias, sentimientos, actitudes, voluntades… forman parte de conflictos de diferentes índoles, según tengan su origen o involucren a uno o más actores; conflictos más o menos profundos, radicales…


a.    Conflictos existenciales intrapersonales, dicen relación con motivaciones, ideas, creencias opuestas que chocan entre sí, dentro de nuestro propio ser, en nuestra intimidad.  Se trata de conflictos de identidad.

 ¿Qué pasará conmigo después  de la muerte; trasciendo la muerte o es mi exterminio?  ¿Cuál es mi misión en esta vida; ninguna pues todo es cuestión del azar y oportunidades que me vaya dando la vida; conveniencias… o  debo descubrirla porque me define, pues desde siempre soy quién soy?  ¿Soy  un animal más de la escala evolutiva zoológica o soy un espíritu que pasa por la vida como por un estadio en tránsito? ¿Esto que siento es amor o el amor es sólo un invento romántico y poético? ¿Ejerzo este trabajo por vocación o sólo por otros intereses? Quiero ser feliz pero no sé cómo serlo porque ni siquiera sé lo que es la felicidad.  Me siento solo en medio de toda esta gente. Tengo conflictos de intereses opuestos: deseo ser madre y, al mismo tiempo, deseo ganar una beca para estudiar en el extranjero, recorrer mundo y no tener mayores responsabilidades.  Amo a mi hijo, no quiero que sufra pero debo denunciarlo porque robó…

Mi vida sin mí


b.    Conflictos  interpersonales; de índole comunicacional.  Se trata de conflictos que surgen entre dos personas; pues si hay una tercera o más personas, se dará una interacción que nos llevará a un conflicto grupal. Los conflictos interpersonales dicen relación con la falta de habilidades sociales, de empatía o de dominio de las emociones (tanto por falta como por exceso): indiferencia, abandono o negligencia, dominancia, intolerancia, orgullo, falta de respeto, prepotencia, egoísmo, ira, lujuria, drogadicción, engaño, timidez, sobreprotección, ira, mala comprensión o confusión de roles, mentiras, omisiones, incomprensión,  desamor, celos, disfunciones sexuales…

 

Las causas podríamos resumirlas en una sola: falta de desarrollo de la capacidad de amar. ¿Las razones de ello?  Haber sido gestado y nacido en un ambiente contrario al amor; pero el ambiente no determina al ser humano; sino que éste, con fuerza de voluntad lo salva…  ¿Será acaso el miedo a amar, a sufrir por amor el que vuelve al hombre egoísta o un ser aislado?  Lo claro es que todo miedo puede ser superado…  ¿Y si el problema es la timidez, el temor a equivocarse o ser objeto de burla o traición? Lo que sí es seguro que estos son temas que la educación no puede dejar de lado.  Enseñar la dignidad de toda persona y al mismo tiempo enseñar que esa dignidad que se trae consigo sólo por ser persona debemos aprender a existirla en cada acto de nuestras vidas: aprender a cuidar y cuidarnos, respetar y hacernos respetar, aprender a expresar ese amor en nuestras actitudes, las decisiones, acciones,  en el lenguaje, en la corrección fraterna, en la caricia, en la misericordia, en la generosidad…


Hoy se habla de inteligencia interpersonal y de inteligencia emocional o afectiva; precisamente para referirse a esa  capacidad para relacionarnos correctamente con los demás.  Saber dominar, armonizar o equilibrar nuestras emociones, saber ponerse en el lugar del otro. Dejar de escucharse y mirarse  a sí mismo para escuchar  y ver a quién(es) está(n) frente a nosotros; sin dejar de ser quienes somos.   ¿Eso no hace acaso quien ama y te ama?   Interconectado globalmente y solo; sin conocerse ni conocer realmente a nadie; sin tener un  amigo-a, sin amar…

 

Como ya podemos darnos cuenta, los conflictos interpersonales se cruzan con los intrapersonales y ambos con los grupales.  Quien está en medio de un conflicto intrapersonal, no estará en las mejores condiciones para comunicarse a menos que tenga un potente dominio de sus emociones y una gran generosidad para  dar espacio a otros seres con sus propios conflictos; con mayor razón, quien se encuentre con quienes están en medio de un conflicto interpersonal, si se une a ellos sin motivos y capacidades educativo terapéuticas, elevará el conflicto interpersonal a grupal.  

 

Al mismo tiempo, dentro de un grupo, pueden darse conflictos interpersonales; cuando hay choque entre dos caracteres, competencia entre dos y todo tipo de conflictos interpersonales que a pesar de ser directamente entre dos, lo más probable es que terminen afectando al grupo y convirtiéndose en grupales. Ej. Padre y madre tienen conflicto entre ellos por problemas afectivos o de afán de dominio entre ellos. Luego, es común que involucren a otros integrantes de la familia o a amigos, con lo cual termina convirtiéndose en un conflicto grupal más complejo y difícil de enfrentar.

 

c.     Conflictos de grupo: Dicen relación con los conflictos que surgen entre tres o más personas. Ahora bien, una de las personas que integran el conflicto grupal podría no estar físicamente presente.  Nos referimos a las situaciones en que dos personas, por ejemplo,  discuten por  causa de un tercero cuya relación con ellos se verá, consecuentemente, afectada.  Así, en un caso de mediación de conflictos, para su solución deberá tratarse con los tres.

 

Los conflictos grupales son más difíciles de solucionar pues involucran a grupos más o menos grandes (pueden llegar a convertirse en separación familiar, quiebres o extinciones  organizacionales, revueltas sociales, guerras civiles, guerras entre naciones, guerras mundiales).  El conflicto grupal implica subdivisiones internas provocadas por diferencias de posturas consideradas irreconciliables, donde los integrantes del grupo toman partido por unas u otras, provocando escisiones que pueden destruir al grupo como tal.   A veces el mero plantear dos alternativas posibles a un grupo – a un curso, por ejemplo-  puede provocar un conflicto de menor o mayor proporciones.   De ahí la importancia de los buenos líderes grupales, que deben dar cohesión y estabilidad a un grupo, en torno a su obra, su misión, principios  y objetivos.  Se trata de un liderazgo inspirador y gestor.  Por otra parte, si los integrantes de un corpus no tienen claridad sobre cuál es la finalidad o bien común que da sentido a su grupo y a la pertenencia de cada uno en él, la unión será frágil, tangencial; solamente por conveniencia; así como tampoco se podrá establecer una ética institucional pues no se sabrá distinguir entre actitud de cohesión y una actitud de intromisión. 

 

·      Conflictos de liderazgo; ya por falta de liderazgo o por discutir, dentro del grupo, si lo mejor es elegir un líder socioemocional o un líder eficiente para su organización.  Un líder predominantemente eficiente (llamado también líder práctico o de tareas) preferirá sacrificar lo emocional por sacar adelante las tareas que beneficiarán al grupo (familiar, laboral, poblacional, empresarial o laboral, nacional… etc.), provocando malestar en quienes preferían un líder emocional que sacrificará los proyectos o programas de beneficio cultural, profesional, económicos, tecnológicos, etc., por beneficiar las emociones. De ahí la importancia de distinguir qué tipo de líder se requiere según su misión y, más aún,  saber elegir un equilibrio entre lo afectivo emocional y lo práctico, según la naturaleza, finalidad, urgencias  y circunstancias en que se encuentra un grupo específico. 

 

·      Los conflictos de roles surgen cuando las responsabilidades  funciones no están bien definidas o equilibradas, de acuerdo con el sentido del grupo y de cada uno de sus integrantes. En una familia se crean conflictos porque los padres no asumen su rol con los hijos y a  la inversa… Conflictos de intereses en contradicción, como qué hacer con un abuelo senil o si vender o no un bien familiar.

 

·      Conflictos ideológicos o de credo que son vistos como imposibles de congeniar, en ese caso llevan a una división del grupo; por ello  insisto- es importante considerar la madurez, capacidad de tolerancia de los integrantes y, por sobre todo, el bien común que da sentido al grupo. Por ejemplo, la militancia política que es beneficiosa y da sentido al interior de un partido político, es no ético se dé en un equipo médico, un aula escolar, un grupo religioso; pues les haría perder su estabilidad y sentido;  siendo injusto y no beneficiosos para los integrantes del proyecto que los une.

 

 d.    Conflicto Inter grupal: Ocurre cuando dos o más grupos interfieren debilitándose entre sí.  A veces la interferencia negativa se produce porque sus objetivos y/o forma de llevarlos a cabo se perciben –real o falsamente- como  antagónicos.  Otras veces, el conflicto es por  intromisión de vicios en el grupo: en un grupo curso, por ejemplo, un sub grupo de estudiantes lidera desde la flojera o las drogas o desde un interés perteneciente a otra naturaleza de grupo.

 

Mientras más grande es el grupo y mientras más relaciones intergrupales le involucran, se requiere de líderes con mayor eficiencia y agilidad de liderazgo: conocimiento de su misión y visión de futuro y consideración integral de posición en el contexto, apoyo de sublíderes y, por sobre todo, una gran ética de liderazgo.  Es imposible que en un grupo, mientras mayor sea su envergadura, no intenten influir conflictos intrapersonales, interpersonales, intragrupales, intergrupales.  Lo importante es que el líder responsable –docente, director, religioso, deportista, científico, alcalde u otro máximo jerarca regional, nacional o mundial, tenga claridad de la naturaleza, alcances y límites de su liderazgo y de lo que siendo bueno fuera de su grupo no lo es en su interior. 

 

En orden a  lo expuesto, es de vital importancia que el líder de grupo se preocupe de  llevar a su equipo a una  “madurez de equipo” que, por supuesto, dependerá de la madurez personal de los integrantes pero madurez como integrantes de un equipo.   Esto lo grafica muy bien la relación entre el director de una orquesta o coro, sus integrantes y la obra a ejecutar.  Podría darse el caso de que los integrantes del coro  tengan excelentes voces pero no las integren y canten todos como “solos” con afán individual de sobresalir como “unos” y sin importar lo más importante: armonizar las voces –incluso en momentos silenciar-  para dar paso a la perfección de la obra que es lo que debe unirlos y darles sentido.  No es lo mismo un coro que un montón de voces; al igual que no es lo mismo un montón de piedras que la  construcción de un templo…

 

 

 

 

 

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